La esclerosis lateral amiotrófica (E.L.A) es un trastorno progresivo del sistema nervioso que destruye gradualmente los nervios responsables del movimiento muscular. Con el tiempo la E.L.A provoca una parálisis total de los músculos del movimiento, incluyendo los de la respiración. Es una enfermedad descrita por primera vez por Jean-Martin Charcot en el año de 1869. Al llegar a Salpetriére, Charcot se dio cuenta que con sus conocimientos en medicina general, podía intentar solucionar un gran problema presente en la época, las enfermedades nerviosas.
SINTOMAS La E.L.A puede manifestarse de diferente manera según la persona que la padezca. Algunos de los primeros síntomas manifestados por esta enfermedad son:
Dificultad de coordinación en algunas de sus extremidades.
Sacudidas y calambres de los músculos, sobre todo en manos y pies.
Tropezones y caídas.
Fatiga persistente.
Cambios en el habla.
Dificultad al tragar debido al debilitamiento y parálisis del tronco y como consecuencia la pérdida de masa muscular y por tanto de peso.
Aparición de movimientos musculares raros como pueden ser los espasmos, sacudidas, calambres...
Es una enfermedad asimétrica ya que afecta de distinto modo en cada parte del cuerpo. A veces, la progresión es muy lenta pero nunca afecta a las facultades intelectuales, ni a los órganos de los sentidos. La enfermedad transcurre sin dolor aunque con molestias que son la presencia de calambres y la pérdida de la movilidad. En algunos casos aparecen síntomas como risas, llantos o respuestas emocionales inapropiadas o inesperadas.
DIAGNÓSTICO No existe ninguna prueba específica que dé el diagnóstico definitivo. Una vez que se haya confirmado el diagnóstico de E.L.A, hay que realizar otras pruebas de distinto tipo para descartar otras enfermedades que pueden simular la E.L.A. El diagnóstico definitivo puede tardar varios meses. Los procedimientos para el diagnóstico de la esclerosis lateral amiotrófica son:
Exámenes de laboratorio: estudios de sangre, de orina y de la función tiroidea.
Biopsia de los músculos y de los nervios: se extraen células o tejidos del cuerpo para examinarlos con un microscopio.
Punción raquídea o lumbar: se mide la presión que existe en el canal raquídeo y en el cerebro y se extrae una pequeña cantidad de líquido cefalorraquídeo para enviarla al laboratorio y comprobar si existe una infección o algún otro tipo de problema
Rayos X: utiliza rayos invisibles de energía electromagnética para producir imágenes de los tejidos internos, los huesos y los órganos en una placa.
Imágenes por resonancia magnética: utiliza una combinación de imanes grandes y radiofrecuencias para producir imágenes detalladas de los órganos
Exámenes de electrodiagnóstico: sirven para evaluar y diagnosticar los trastornos de los músculos y de las neuronas motoras. Se introducen electrodos en el músculo o se sitúan sobre la piel que recubre un músculo o un grupo de músculos y se registra la actividad eléctrica y la respuesta del músculo.
CAUSAS La causa de la E.L.A. es desconocida. En la mayoría de los casos, no existe antecedente de la enfermedad en miembros de la familia del enfermo. Cuando la enfermedad aparece sin razón aparente se llama "ELA esporádica", que en Estados Unidos implica un 90% de los casos. En el 10% de los casos la ELA es heredada. Este tipo se llama "E.L.A familiar".
TRATAMIENTO Por ahora no existe ningún tratamiento probado contra la enfermedad, pero existen fármacos para combatir los síntomas que causa a la enfermedad (calambres, rigidez, alteraciones en el sueño o problemas de salivación). Los fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y logopedas se encargan de asegurar la independencia funcional a través del ejercicio y la utilización de los equipos técnicos.
AFECTADOS
La E.L.A. afecta principalmente a adultos entre 40 y 70 años, aunque hay muchos casos descritos en pacientes más jóvenes. No se trata de una enfermedad contagiosa. Se da tanto en hombres como en mujeres pero hay más hombres que la padecen. La incidencia de esta enfermedad en la población española es de 2/100.000.
Actualmente la E.L.A está incrementando. Esto se podría explicar con los siguientes factores:
El envejecimiento de la población, ya que cuantos más años tiene una persona, más probabilidad de padecer ELA.
Es posible que el diagnóstico esté mejorando y que los pacientes son diagnosticados un poco antes.
Una vez que se diagnostica ELA a una persona, ésta vive más tiempo con la enfermedad que lo hubiera hecho en el pasado.
Hay algunos estilos de vida que pueden aumentar las probabilidades de padecer E.L.A, como fumar o tener un alto nivel de ejercicio físico, pero ninguno de ellos causa la enfermedad por sí mismo. También se han estudiado algunas profesiones, cuyos trabajadores parecen tener un riesgo más alto de padecer E.L.A, como el servicio militar, trabajos en las industrias eléctrica y agricultora y deportes profesionales, especialmente el fútbol. Los factores que pueden incrementar el riesgo de padecer ELA, incluyen la exposición a ciertos compuestos químicos, traumas eléctricos y altos niveles de ejercicio físico.
La esclerosis lateral amiotrófica (E.L.A) es un trastorno progresivo del sistema nervioso que destruye gradualmente los nervios responsables del movimiento muscular. Con el tiempo la E.L.A provoca una parálisis total de los músculos del movimiento, incluyendo los de la respiración.
Es una enfermedad descrita por primera vez por Jean-Martin Charcot en el año de 1869. Al llegar a Salpetriére, Charcot se dio cuenta que con sus conocimientos en medicina general, podía intentar solucionar un gran problema presente en la época, las enfermedades nerviosas.
SINTOMAS
La E.L.A puede manifestarse de diferente manera según la persona que la padezca. Algunos de los primeros síntomas manifestados por esta enfermedad son:
Es una enfermedad asimétrica ya que afecta de distinto modo en cada parte del cuerpo. A veces, la progresión es muy lenta pero nunca afecta a las facultades intelectuales, ni a los órganos de los sentidos. La enfermedad transcurre sin dolor aunque con molestias que son la presencia de calambres y la pérdida de la movilidad. En algunos casos aparecen síntomas como risas, llantos o respuestas emocionales inapropiadas o inesperadas.
DIAGNÓSTICO
No existe ninguna prueba específica que dé el diagnóstico definitivo. Una vez que se haya confirmado el diagnóstico de E.L.A, hay que realizar otras pruebas de distinto tipo para descartar otras enfermedades que pueden simular la E.L.A. El diagnóstico definitivo puede tardar varios meses. Los procedimientos para el diagnóstico de la esclerosis lateral amiotrófica son:
CAUSAS
La causa de la E.L.A. es desconocida. En la mayoría de los casos, no existe antecedente de la enfermedad en miembros de la familia del enfermo. Cuando la enfermedad aparece sin razón aparente se llama "ELA esporádica", que en Estados Unidos implica un 90% de los casos. En el 10% de los casos la ELA es heredada. Este tipo se llama "E.L.A familiar".
TRATAMIENTO
Por ahora no existe ningún tratamiento probado contra la enfermedad, pero existen fármacos para combatir los síntomas que causa a la enfermedad (calambres, rigidez, alteraciones en el sueño o problemas de salivación). Los fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y logopedas se encargan de asegurar la independencia funcional a través del ejercicio y la utilización de los equipos técnicos.
AFECTADOS
Fuentes consultadas:
http://www.nebraskamed.com/Manage-Health/Library/3864/Esclerosis-Lateral-Amiotr%C3%B3fica-su-sigla-en-ingl%C3%B3s-es-ALS.aspx
http://esclerosislateralamiotrofica-ela.blogspot.com/2009/11/historia-de-la-ela-esclerosis-lateral.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Esclerosis_lateral_amiotr%C3%B3fica
http://www.adelaweb.com/
Sonia Hernando Loeda y Carlota Blanco Rodríguez