España funciona sin la mitad de sus nucleares

Tres reactores están parados para recargar uranio y otro más por avería. Los ecologistas creen que es una demostración de que las plantas atómicas sobran

MADRID 17/05/2011 06:00
El domingo por la mañana, cuando los reactores nucleares de Garoña (Burgos), Trillo (Guadalajara) y Ascó I (Tarragona) estaban parados para llenar el depósito de uranio, una incidencia sin gravedad en una válvula obligó a Endesa e Iberdrola a detener el reactor de Vandellòs II, a orillas del Mediterráneo, en Tarragona. De golpe, y en pleno debate sobre la energía nuclear por el accidente de Fukushima, cuatro reactores atómicos, la mitad del total español, estaban fuera de servicio. Y España siguió funcionando sin problemas, sin un apagón y sin abusar de los combustibles fósiles para sustituir a la energía atómica.
Durante el domingo, la electricidad eólica cubrió el 42,9% de la demanda, rozando el récord español, logrado el 9 de noviembre de 2010 con un 43%. Con cuatro reactores apagados, a mediodía se vendía a Francia y Portugal entre el 3 y el 5% de la electricidad generada en nuestro país. El mismo día, incluso, algunas presas gastaron el excedente de electricidad generada en bombear agua hacia arriba para recuperar esa energía más tarde en las centrales hidroeléctricas.
Para los ecologistas, esta situación inusual demuestra que las nucleares sobran en España. Ladislao Martínez, de la Fundación Renovables, es taxativo: "Esto demuestra que se pueden cerrar estos cuatro reactores. Y si observamos el resto de datos veremos que se pueden cerrar todos los demás". Los datos de los que habla son públicos, ofrecidos por Red Eléctrica, la única empresa transportista de la electricidad en España. La potencia instalada en nuestro país ronda los 100.000 megavatios, de los cuales menos de 8.000 son nucleares. Y el récord de demanda de electricidad en España, fijado un frío 17 de diciembre de 2007, no alcanzó los 45.000 megavatios. Habría capacidad para generar electricidad muy por encima de lo que consumen los españoles.
"Las nucleares se pueden cerrar mañana y sustituirlas por gas y renovables. Por supuesto, hay otros argumentos, como que aumentarían las emisiones de CO2, que podría haber un ligero incremento del precio de la electricidad y, sobre todo, que los beneficios de los propietarios de las nucleares sufrirían una abrupta caída", explica Martínez.
Sin embargo, otros actores del entramado que lleva luz a los hogares son menos optimistas. "Tener cuatro reactores parados fue posible el domingo, con escasa demanda eléctrica, con mucho viento y con sol. Pero sin nucleares en invierno no habría luz", sentencian fuentes de Red Eléctrica. Las centrales nucleares, precisamente, aprovechan estas fechas primaverales para parar y recargar uranio por la escasa demanda. En estas semanas ni hay calefacción ni hay aire acondicionado. La demanda de electricidad cae bajo mínimos.

"No se pueden establecer las necesidades energéticas de un país por una situación puntual", opina María Teresa Domínguez, presidenta del Foro Nuclear, voz del sector atómico en España. A su juicio, lo vivido el domingo es una situación idílica, con viento, sol, día festivo y caída de la demanda añadida por la debacle económica. "Antes de empezar la crisis, en el verano de 2007, casi no podíamos cubrir los picos de demanda de electricidad e incluso hubo problemas de abastecimiento en Madrid", asegura Domínguez.
La potencia instalada de los ocho reactores atómicos españoles es de 7.716 megavatios, menos de la mitad de los aerogeneradores, con unos 20.000 megavatios, a 31 de diciembre de 2010. Sin embargo, la ventaja de las nucleares es que, si no sufren averías, pueden funcionar las 24 horas del día sin depender de si sopla el viento o de si hay sol. Producen más electricidad con menos potencia instalada, formando un colchón para todo el sistema. "Ahora mismo tenemos seguridad de suministro eléctrico, pero no tanto como para decir que podemos cerrar las centrales", asevera Domínguez, que esgrime el argumento de que España es una isla energética.
El director de políticas energéticas de la Asociación Empresarial Eólica, Heikki Willstedt, rechaza que la seguridad de suministro eléctrico estuviera en jaque sin las plantas atómicas. "Sobra potencia, no sé si son las nucleares u otras fuentes, pero sobra", afirma. En la asociación que agrupa a las compañías que obtienen y venden la energía del viento también figuran empresas con actividad nuclear, como Iberdrola y Unión Fenosa. En opinión de Willstedt, si sale adelante el actual borrador del Plan de Energías Renovables 2011-2020, que el Gobierno aprobará previsiblemente en junio, la situación observada el fin de semana podría convertirse en "perenne".
El plan fija el objetivo de saltar de los 20.000 megavatios de eólica terrestre actuales a los 35.000 de potencia instalada en 2020. La meta del lobby atómico es muy diferente, según explicó la presidenta del Foro Nuclear en mayo de 2010, antes de que la crisis de la central japonesa de Fukushima abriera en canal el debate sobre la energía. "Si nos creemos que el medio ambiente es el objetivo, las centrales nucleares deberían incrementarse", manifestó, proponiendo la construcción de tres nuevos reactores en España antes de 2035.
En las antípodas ideológicas se encuentra Francisco Ramos, portavoz de Ecologistas en Acción. "La situación de la generación eléctrica de este fin de semana deja claro que el papel que está desempeñando la energía nuclear en el actual sistema eléctrico es el de impedimento para una mayor penetración de las energías renovables", señala. "Esto ha hecho que el incremento de la generación eólica que se ha producido desde la mañana del sábado no haya sido limitado, como en otras ocasiones, por la presencia de más de 7.000 megavatios nucleares", añade. Desde Red Eléctrica niegan este argumento: "Las nucleares no expulsan a las renovables. Son las centrales de gas las que varían en función de las renovables".
http://www.publico.es/ciencias/376692/espana-funciona-sin-la-mitad-de-sus-nucleares



-RESUMEN DE LA NOTICIA:

En la noticia se habla de que este domingo en España, por motivos de reparaciones, varios reactores nucleares han estado parados sin suministrar electricidad. En su lugar se ha recurrido a la electricidad eólica, que cubrió sin problema de apagones ni abuso de combustibles fósiles gran parte de la demanda energética en España. Este hecho ha reanimado el debate entre ecologistas y defensores de la energía nuclear. Los ecologistas opinan que se ha demostrado que podemos prescindir de la electricidad generada por reactores nucleares, que además pueden ser altamente peligrosos por el riesgo de radiación en caso de catástrofe natural (como ha ocurrido recientemente en Fukushima) o de neglicencia por parte de los empleados de la central. Los defensores de la energía nuclear opinan que no hubo problemas debido a que era un domingo, con mucho viento y sol, en el que no se produjo tanto consumo energético, y afirman que en invierno no habría luz de no ser por las centrales nucleares.



-MARCO TEÓRICO:


ENERGÍA NUCLEAR
La energía nuclear o energía atómica es la energía que se libera espontánea o artificialmente en las reacciones nucleares, su principal objetivo es obtener energía eléctrica, térmica y mecánica a partir de estas reacciones atómicas. Estas reacciones se dan en los núcleos de algunos isótopos de ciertos elementos químicos, tambien un caso importante se da en el interior de las estrellas.
Los dos metodos mas utilizados son la fision y la fusion nuclear, aunque existen más. Una de sus aplicaciones mas importantes es en el ambito de la medicina nuclear muy utilizada hoy en dia.

ENERGÍA EOLICA
Energía eólica es la energía obtenida del viento, es decir, la energía cinética generada por efecto de las corrientes de aire, y que es transformada en otras formas útiles para las actividades humanas. Es utilizada principalmente para producir energía eléctrica mediante aerogeneradores, que cada aumenta la capacidad de estos.
La energía eólica es un recurso abundante, renovable y limpio aparte ayuda a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que la convierte en un tipo de energía verde. Pero su principal problemas es que es muy intermitente, debido a que sin viento resulta imposible su obtencion.


-CONCLUSIÓN CRÍTICA PERSONAL:

En nuestra opinión, este tema no se tiene que observar tanto desde un punto de vista energético, sino más bien desde uno centrado en el impacto medioambiental que estas dos energías producen en el planeta, ya que la seguridad de éste debería considerarse un objetivo prioritario. Aunque, desde luego, tampoco se puede desatender la demanda energética del país. Para llegar a la solución más acertada, habría que sopesar los pros y los contras de estos dos tipos de energía.

La electricidad eólica es una de las energías más limpias y baratas, con un muy bajo nivel de impacto medioambiental, aunque puede poner en peligro a seres vivos como las aves, y depende mucho del clima para poder funcionar.

La energía nuclear produce mucha más electricidad que otras fuentes mas convencionales de energía, y sus gastos de funcionamiento en un espacio continuado de tiempo son relativamente bajos, además de que no depende de recursos naturales o condiciones metereológicas propicias. Por otro lado, los residuos que emite son altamente contaminantes y pueden durar cientos de años. En caso de catástrofe, ya sea por motivos naturales o incluso por ataques terroristas, causa una devastación tal capaz de destruir ecosistemas enteros. Sólo por este hecho, pensamos que la energía nuclear no tiene cabida en este planeta, y por mucho que nos quieran vender que las centrales nucleares son seguras, ya ha habido dos casos de catástrofe radioactiva, Chernobyl y Fukushima, con consecuencias gravísimas para el medioambiente y la sociedad, y no se puede permitir que ocurra por tercera vez.20110225075548-nuclear-no-gracias.jpg

Por eso opinamos que se debería apostar por energías con un menor impacto en el planeta, como puden ser la eólica o la solar, y a la vez invertir en investigaciones que busquen descubrir nuevos modelos de energía limpios. También se deberían iniciar campañas de concienciación que promuevan un uso más responsable de la electricidad, e incluso imponer sanciones económicas a aquellas empresas o individuos que sobrepasen un gasto energético consensuado entre todos.


David Espí y Alberto Castor 1º BC

NOTA: 10